El Legado de la Antigüedad: Grecia y Roma
El nacimiento de la tragedia y la comedia
El origen del teatro se encuentra en las Dionisias, festividades en honor al dios Dioniso (dios del vino y la fertilidad). En estos rituales, un coro entonaba el ditirambo. El hito fundamental ocurre con Tespis, considerado el primer actor de la historia, quien decidió separarse del coro para dialogar con él, inventando así el concepto de personaje.
La tragedia clásica buscaba elevar el espíritu a través del sufrimiento del héroe, mientras que la comedia nació como una crítica satírica a la sociedad y la política. La estructura solía incluir el prólogo, los párodos (entrada del coro), los episodios y el éxodo.
Arquitectura y espacio escénico clásico
Los teatros griegos se construían aprovechando las faldas de las colinas para crear el graderío (theatron). Los elementos clave eran:
- Orquesta: Espacio circular donde el coro cantaba y bailaba.
- Skené: Construcción detrás de la orquesta que servía de camerino y fondo escénico.
- Parodoi: Pasillos laterales de acceso.
Los romanos transformaron este modelo. El teatro romano era una construcción exenta (no necesitaba colinas) y cerraba el espacio. Introdujeron el frons scaenae (frente escénico), una fachada monumental decorada con columnas y estatuas que servía de decorado fijo.
Grandes autores y la catarsis
La tríada de trágicos griegos define el género:
- Esquilo: Introdujo el segundo actor y dio importancia al diálogo.
- Sófocles: Introdujo el tercer actor y profundizó en la psicología del héroe (Edipo Rey).
- Eurípides: Humanizó a los personajes y cuestionó los mitos tradicionales.
Aristóteles, en su obra La Poética, definió la catarsis como la purificación emocional que experimenta el espectador al sentir piedad y temor por el destino del héroe. Por su parte, Aristófanes destacó en la comedia antigua mediante el uso de la sátira política mordaz.


