El Plano como Elemento Expresivo
Definición y propiedades del plano
Un plano se crea cuando una línea se cierra sobre sí misma o cuando una sucesión de líneas se agrupan tan estrechamente que percibimos una superficie continua. Sus propiedades principales son:
- Superficie bidimensional: Solo posee dos dimensiones. No tiene grosor real, aunque puede sugerirlo.
- Límites y contornos: El borde del plano es lo que define su forma y lo separa del fondo u otros planos.
- Sensación de profundidad: Mediante la colocación estratégica de planos, podemos engañar al ojo para que perciba tridimensionalidad en un soporte plano.
Tipos de planos según su forma
Podemos clasificar los planos en tres grandes categorías según su origen y trazado:
- Planos geométricos: Son aquellos que responden a leyes matemáticas. Tienen formas regulares como el cuadrado, el triángulo o el círculo. Transmiten orden, estabilidad y frialdad.
- Planos orgánicos e irregulares: Sus límites son curvas libres o líneas quebradas que no siguen una norma geométrica fija. Suelen imitar formas de la naturaleza (hojas, nubes, manchas).
- Planos accidentales: Se crean de forma fortuita, como una mancha de pintura que cae al suelo o el borde de un papel rasgado.
Funciones plásticas del plano
El plano no es solo una mancha de color; cumple funciones vitales en una obra artística:
- Creación de volumen: Si combinamos varios planos con diferentes tonos de luz y sombra, podemos representar objetos con volumen (como un cubo formado por seis cuadrados).
- Organización del espacio: Los planos ayudan a dividir el soporte, creando zonas de interés y zonas de descanso.
- Transmisión de sensaciones: Un plano horizontal transmite calma, mientras que uno inclinado sugiere movimiento o inestabilidad.


