Localización y Dimensión de la Empresa
La localización estratégica
La localización es el lugar físico donde la empresa realiza su actividad. No existe una ubicación "perfecta", sino una que minimice costes y maximice ingresos.
- Factores de localización industrial: Las fábricas suelen buscar la proximidad a las materias primas para reducir los costes de transporte, el acceso a infraestructuras (puertos, autovías) y la disponibilidad de mano de obra cualificada o barata.
- Factores de localización comercial: Las tiendas y servicios buscan la proximidad al cliente, la visibilidad del local, la facilidad de acceso y la existencia de servicios complementarios (como centros comerciales).
La localización estratégica busca un equilibrio entre la proximidad a los factores productivos y la cercanía al mercado objetivo.
La dimensión empresarial
La dimensión no es el espacio físico, sino la capacidad productiva de la empresa (el máximo de unidades que puede producir en un periodo). Es importante distinguir entre:
- Capacidad productiva: Lo que la empresa podría producir.
- Ocupación: Lo que la empresa realmente produce.
Para medir el tamaño de una empresa, se utilizan criterios como el número de trabajadores, el volumen de ventas (facturación), el valor de los activos o el beneficio neto. El umbral de rentabilidad o punto muerto es clave aquí: es el volumen de ventas mínimo para que la empresa no tenga pérdidas (). Una empresa debe tener una dimensión que le permita superar este umbral con holgura.
Economías de escala
Se producen cuando, al aumentar la dimensión de la empresa, el coste medio por unidad disminuye.
- Economías técnicas: Uso de maquinaria más eficiente que solo es rentable a gran escala.
- Economías financieras: Las grandes empresas obtienen préstamos con mejores condiciones e intereses más bajos.
Sin embargo, si la empresa crece demasiado, pueden aparecer las deseconomías de escala, debidas a problemas de comunicación, burocracia excesiva y falta de control.


