La Melodía: Configuración y Perfil
Diseño y Ámbito Melódico
El diseño se refiere a la "dibujo" que traza la melodía. Puede ser ascendente, descendente, ondulado o estático. Para analizarlo, observamos los intervalos: si predominan los grados conjuntos (segundas), la melodía es fluida; si predominan los saltos (terceras o mayores), es más discontinua y expresiva.
- Tesitura y registro: La tesitura es el rango de notas que abarca una melodía concreta, mientras que el registro se refiere a la zona general del instrumento o voz (grave, medio o agudo).
- Direccionalidad: Las melodías suelen tener una meta. El punto de clímax es el momento de máxima tensión, generalmente la nota más aguda o la que tiene mayor carga emocional.
Estructura de la Frase Melódica
La música, al igual que el lenguaje, tiene su propia gramática. La unidad mínima con sentido es el motivo o célula rítmico-melódica.
- Semicadencia: Es una pausa momentánea, similar a una coma en un texto.
- Antecedente y Consecuente: Es la relación de pregunta y respuesta. El antecedente suele terminar en una nota de tensión (dominante), y el consecuente en una de reposo (tónica).
- Periodo y Frase: La unión de varios antecedentes y consecuentes forma una frase, y varias frases forman un periodo.
Recursos de Desarrollo Melódico
Para que una melodía no sea monótona, los compositores usan técnicas de variación:
- Secuencias o Progresiones: Repetición de un motivo a diferentes alturas.
- Ornamentación: Añadir notas de adorno (trinos, apoyaturas) para embellecer la línea original.
- Inversión y Retrogradación: La inversión cambia la dirección de los intervalos (lo que sube, ahora baja), y la retrogradación lee la melodía de atrás hacia adelante.


