Identificación y Análisis del Problema
Detección de necesidades y oportunidades
El proceso comienza con el análisis del entorno. Debemos observar qué falta o qué funciona de manera ineficiente. Una necesidad puede ser personal, social o industrial.
- Definición del problema técnico: Consiste en redactar de forma clara y concisa qué queremos resolver. No se debe pensar aún en la solución, sino en el qué, no en el cómo.
- Identificación de usuarios finales: Es fundamental saber para quién diseñamos. Un juguete para niños requiere materiales y ergonomía muy distintos a una herramienta para operarios industriales. Entender al usuario es la clave del éxito comercial y funcional.
Especificaciones y restricciones del proyecto
Una vez definido el problema, debemos establecer los límites dentro de los cuales nos moveremos:
- Requisitos funcionales: ¿Qué debe hacer el objeto? (Ej: "debe elevar 5 kg a 1 metro de altura").
- Limitaciones económicas: El presupuesto máximo disponible.
- Restricciones temporales: La fecha límite de entrega o deadline.
- Normativa y seguridad: Cumplimiento de las normas ISO, marcado CE o reglamentos electrotécnicos. Ningún producto es válido si es peligroso o ilegal.
Búsqueda y gestión de la información
No es necesario "reinventar la rueda". Debemos investigar qué soluciones existen ya para problemas similares.
- Benchmarking: Técnica de análisis comparativo de productos líderes en el mercado para aprender de sus fortalezas y debilidades.
- Propiedad intelectual: Es vital consultar bases de datos de patentes para evitar plagios y entender el estado de la técnica actual.
- Fuentes: Libros técnicos, catálogos de proveedores, artículos científicos y bases de datos digitales.


