Identificación y Análisis del Problema
Detección de necesidades y oportunidades
La identificación del problema consiste en definir claramente qué queremos resolver. Para ello, realizamos un análisis de necesidades sociales: ¿A quién va dirigido? ¿Qué falta en el mercado?
- Definición de objetivos: Deben ser claros y medibles. Por ejemplo, "diseñar un sistema de riego automático para el huerto escolar".
- Restricciones: Son los límites que no podemos saltar, como el presupuesto máximo, el tiempo disponible o el espacio físico.
Búsqueda y selección de información
Una vez definido el problema, no debemos "reinventar la rueda". Es fundamental investigar qué soluciones existen ya.
- Análisis de objetos similares: Estudiamos productos que ya cumplen funciones parecidas para aprender de sus aciertos y errores.
- Propiedad intelectual: Es vital conocer si existen patentes que protejan ciertas ideas.
- Fiabilidad de fuentes: En la era digital, debemos usar fuentes técnicas fiables (catálogos de fabricantes, revistas científicas, normativa oficial) y evitar blogs sin base técnica.
Elaboración del pliego de condiciones
Es el documento donde se recogen todos los requisitos que debe cumplir el objeto.
- Especificaciones técnicas: Dimensiones, materiales permitidos, potencia eléctrica, etc.
- Requisitos funcionales: Qué debe hacer exactamente el objeto.
- Normativa y seguridad: El proyecto debe cumplir con las leyes vigentes (marcado CE, normativas eléctricas, etc.).
- Criterios de éxito: ¿Cómo sabremos si el proyecto funciona? Definimos pruebas objetivas para evaluarlo al final.


