Grafomotricidad y Trazado de Letras
Dominio del trazo y direccionalidad
Cada letra tiene un camino secreto que debemos seguir. A esto lo llamamos direccionalidad.
- Punto de inicio: Casi todas las letras empiezan desde arriba hacia abajo. Por ejemplo, para hacer la letra "l", empezamos en la parte superior y bajamos rectos.
- Sentido del giro: En letras redondas como la "o" o la "a", el giro suele hacerse en sentido contrario a las agujas del reloj.
- Mayúsculas y minúsculas: Las mayúsculas son más altas y suelen tocar la línea superior, mientras que las minúsculas se mantienen más pequeñas dentro de la pauta.
- La pauta: Usamos renglones para no "torcernos". La línea de abajo es el suelo donde descansan las letras, y la de arriba es el techo que tocan las más altas (como la "b" o la "t").
Las vocales y sus enlaces
Las vocales son las reinas de las palabras; sin ellas, no podemos hablar.
- A, E, I, O, U: Practicamos su trazo tanto en letra de imprenta como en letra ligada (cursiva).
- Enlaces: En la escritura ligada, las letras se dan la mano. Es fundamental aprender el "rabito" de la "o" para unirla con la "u", o cómo la "e" se engancha con la "i".
- Diptongos: Cuando dos vocales van juntas, como en "aire" (ai) o "huevo" (ue), debemos escribirlas sin levantar el lápiz del papel.
Consonantes de grafía sencilla
Empezamos con las letras que son más fáciles de dibujar y que usamos mucho:
- Letras lineales: La l (un palo alto), la p (que baja del renglón), la m (con sus dos montañitas) y la s (que parece una serpiente).
- Fonema-grafema: Es muy importante asociar el sonido (fonema) con su dibujo (grafema). Por ejemplo, el sonido /p/ (explosivo) se escribe como p.
- Cuadrícula: Usar cuadernos de cuadros nos ayuda a que todas las letras tengan el mismo ancho y a dejar el espacio justo entre ellas.


