El Arte de la Caligrafía y la Presentación
Postura y agarre del lápiz
Para escribir bien, lo primero es cómo nos sentamos. Si estamos cómodos, nuestra mano se cansará menos.
- La espalda: Debe estar recta y apoyada en el respaldo de la silla. Los pies deben tocar el suelo.
- El papel: No tiene por qué estar totalmente recto; puedes inclinarlo un poco hacia la izquierda (si eres diestro) o hacia la derecha (si eres zurdo) para ver mejor lo que escribes.
- La pinza: El lápiz se sujeta con el pulgar y el índice, apoyándolo sobre el dedo corazón. No aprietes demasiado el lápiz, porque si haces mucha presión, te dolerá la mano y el papel se marcará por detrás.
Trazado de letras y legibilidad
Cada letra tiene un camino secreto que debemos seguir. A esto lo llamamos direccionalidad.
- Las letras redondas: Se empiezan casi siempre desde arriba y hacia la izquierda (como la 'o' o la 'a').
- El enlace: En la escritura cursiva, las letras se dan la mano. Es importante que los "rabitos" de las letras se toquen bien para que la palabra no parezca rota.
- Tamaño uniforme: Las letras que suben (como la 'l' o la 'b') deben llegar a la misma altura, y las que bajan (como la 'p' o la 'g') deben bajar la misma distancia.
Organización del espacio escrito
Un cuaderno ordenado es la mejor carta de presentación de un estudiante.
- Márgenes: Son las "paredes" de nuestro papel. No debemos escribir fuera de ellos.
- La pauta: Es la línea sobre la que descansan las letras. Imagina que las letras no pueden flotar como astronautas ni hundirse como buzos.
- Limpieza: Si te equivocas, usa la goma con suavidad. Evita los tachones grandes que ensucian el trabajo.


