Introducción a las figuras planas
¿Qué es una figura plana?
Imagina que pones tu mano sobre una hoja de papel y dibujas su contorno. Lo que queda en el papel es una figura plana. A diferencia de un balón o una caja de zapatos, que ocupan un lugar en el espacio (tienen volumen), las figuras planas son como "pegatinas" que no tienen grosor.
Una figura plana es una superficie que está limitada por líneas. En nuestro entorno real, podemos encontrar muchas:
- La cara de un folio.
- La pantalla de una tableta.
- La sombra que proyecta un objeto en el suelo.
Una figura plana solo tiene dos dimensiones: largo y ancho. No podemos agarrarlas como un objeto, solo podemos verlas sobre una superficie.
Líneas abiertas y cerradas
Para entender las figuras, primero debemos fijarnos en cómo son los "caminos" que las forman:
- Líneas abiertas: Son aquellas en las que el punto de inicio y el punto final no se juntan. Es como un camino que empiezas a caminar pero nunca vuelves al origen. Por ejemplo, una cuerda estirada sobre el suelo.
- Líneas cerradas: Son aquellas en las que el camino empieza y termina en el mismo punto. Al cerrarse, estas líneas crean un interior (lo que queda dentro) y un exterior (lo que queda fuera).
Para que algo sea una figura plana geométrica, la línea siempre debe estar cerrada. Si la línea está abierta, ¡el contenido se escaparía!
Bordes rectos y curvos
Las figuras planas se dibujan usando diferentes tipos de líneas:
- Líneas rectas: Son como el borde de una regla. No tienen curvas ni giros suaves. Las usamos para dibujar cuadrados o triángulos.
- Líneas curvas: Son redondeadas, como el borde de una moneda o una ola del mar.
Identificar visualmente si un borde es recto o curvo es el primer paso para convertirnos en expertos exploradores de la geometría.


