Naturaleza de la materia y magnitudes
Definición y propiedades generales
La materia es todo aquello que tiene masa y ocupa un lugar en el espacio (volumen). Desde las estrellas hasta el aire que respiramos, todo lo que nos rodea está compuesto de materia. Para estudiar la materia, distinguimos dos tipos de propiedades:
- Propiedades generales o extensivas: Son aquellas que dependen de la cantidad de materia que tiene el cuerpo. No permiten identificar la sustancia.
- Masa (): Cantidad de materia de un cuerpo. Se mide en kilogramos (kg).
- Volumen (): Espacio que ocupa un cuerpo. Se mide en metros cúbicos () o litros ().
- Propiedades específicas o intensivas: Son aquellas que no dependen de la cantidad de materia. Son propias de cada tipo de sustancia y permiten diferenciar una de otra (como el color, el sabor o la densidad).
La materia es todo lo que posee masa y volumen, y su estudio comienza por entender cómo medir estas magnitudes de forma precisa.
El Sistema Internacional de Unidades (SI)
Para que los científicos de todo el mundo puedan compartir sus resultados, se utiliza el Sistema Internacional de Unidades (SI).
- Magnitudes fundamentales: Son las que se definen por sí solas. En este nivel, las más comunes son la longitud (metro, m), la masa (kilogramo, kg) y el tiempo (segundo, s).
- Magnitudes derivadas: Se obtienen combinando las fundamentales. Por ejemplo, la superficie (), el volumen () o la densidad ().
Para cambiar de una unidad a otra, utilizamos los factores de conversión. Son fracciones donde el numerador y el denominador representan la misma cantidad pero en unidades distintas.
- Ejemplo: Para pasar 500 g a kg:
Instrumentos de medida en el laboratorio
En el laboratorio, utilizamos herramientas específicas para medir magnitudes físicas:
- Balanza: Sirve para medir la masa. Puede ser granataria o electrónica.
- Probeta: Recipiente cilíndrico graduado que sirve para medir volúmenes de líquidos.
Al medir, debemos considerar la precisión (la variación más pequeña que puede detectar el aparato) y la sensibilidad. Siempre existe un error experimental, que puede ser sistemático (fallo del aparato) o accidental (fallo del observador). Es fundamental realizar varias medidas y calcular la media aritmética para minimizar estos errores.


