La Temperatura y la Teoría Cinética
Naturaleza de la temperatura
Para entender qué es la temperatura, debemos mirar hacia el mundo de lo invisible: los átomos y las moléculas. Según la teoría cinético-molecular, toda la materia está formada por partículas en constante movimiento.
La temperatura es una magnitud física que mide la energía cinética promedio de las partículas de un cuerpo.
- Si las partículas se mueven o vibran muy rápido, decimos que el cuerpo tiene una temperatura alta.
- Si las partículas se mueven lentamente, la temperatura es baja.
Es importante no confundir la temperatura con la cantidad total de energía. Un vaso de agua a 80 °C tiene más temperatura que el agua de una piscina a 20 °C, aunque la piscina tenga más energía total debido a su gran masa. El estado de agregación (sólido, líquido o gas) depende directamente de este equilibrio entre la agitación térmica y las fuerzas de atracción entre partículas.
Escalas termométricas
Existen diferentes formas de cuantificar la temperatura. Las más utilizadas en el ámbito científico y cotidiano son:
- Escala Celsius (°C): Es la más común en España. Utiliza como puntos de referencia el punto de fusión del agua (0 °C) y el punto de ebullición (100 °C) a presión atmosférica normal.
- Escala Kelvin (K): Es la unidad del Sistema Internacional. No utiliza grados, sino que se denomina simplemente Kelvin. Comienza en el cero absoluto (0 K), que es la temperatura teórica en la que las partículas carecen de todo movimiento.
- Escala Fahrenheit (°F): Utilizada principalmente en países anglosajones como Estados Unidos.
Para convertir entre Celsius y Kelvin usamos la fórmula:
El cero absoluto equivale a -273,15 °C y representa el límite inferior de temperatura en el universo.
Medición de la temperatura
El instrumento que utilizamos es el termómetro. Su funcionamiento se basa generalmente en la dilatación térmica de los líquidos (como el alcohol coloreado) o en propiedades eléctricas en los termómetros digitales.
Cuando ponemos un termómetro en contacto con un objeto, ambos intercambian energía hasta alcanzar el equilibrio térmico (llegan a la misma temperatura). En ese momento, el sensor del termómetro se ha dilatado o contraído proporcionalmente a la energía cinética de las partículas del objeto, permitiéndonos leer el valor en la escala graduada.


