Fundamentos del Enlace Químico
Estabilidad y Regla del Octeto
En la naturaleza, los sistemas tienden a buscar el estado de mínima energía, ya que este es el estado de máxima estabilidad. Un átomo aislado suele ser inestable (a excepción de los gases nobles). Cuando dos átomos se aproximan y sus núcleos y electrones interactúan, se libera energía. Esta energía liberada se denomina energía de enlace: cuanto mayor sea, más estable será la unión.
La mayoría de los átomos alcanzan esta estabilidad al conseguir una configuración de gas noble (), es decir, tener 8 electrones en su capa más externa o capa de valencia. Esto se conoce como la Regla del Octeto.
Para representar cómo se organizan estos electrones, utilizamos los Diagramas de Lewis, donde el símbolo del elemento representa el núcleo y los electrones internos, y los electrones de valencia se dibujan como puntos o cruces alrededor del símbolo.
Tipos de Enlaces Químicos
El enlace químico es de naturaleza electrostática: se basa en la atracción entre cargas positivas (núcleos) y negativas (electrones). La forma en que los átomos interactúan depende principalmente de su electronegatividad (capacidad de un átomo para atraer electrones).
Podemos clasificar los enlaces en tres grandes grupos:
- Iónico: Transferencia de electrones entre un metal y un no metal.
- Covalente: Compartición de electrones entre no metales.
- Metálico: Unión entre átomos metálicos que comparten una nube de electrones.
La diferencia de electronegatividad entre los átomos determina el carácter del enlace, siendo iónico si la diferencia es muy grande y covalente si es pequeña o nula.


