Planificación y Procesos de la Escritura
Análisis de la situación comunicativa
Antes de escribir la primera palabra, debes responder a tres preguntas fundamentales:
- ¿Quién es mi destinatario?: No es lo mismo escribir a un amigo (lenguaje coloquial) que a un director de instituto (lenguaje formal).
- ¿Cuál es mi propósito?: ¿Quiero informar, convencer, quejarme o narrar una historia?
- ¿Qué registro debo usar?: El registro formal evita contracciones y usa fórmulas de cortesía, mientras que el informal permite expresiones idiomáticas y un tono relajado.
Generación y organización de ideas
Una vez definido el objetivo, debemos "sacar" las ideas de nuestra cabeza:
- Lluvia de ideas (Brainstorming): Anota todas las palabras y conceptos relacionados con el tema sin juzgarlos.
- Mapas conceptuales: Agrupa esas ideas por categorías. Por ejemplo, si escribes sobre el medio ambiente, puedes agrupar ideas en "Causas", "Consecuencias" y "Soluciones".
- Jerarquización: Decide qué idea es la más importante y cuál es secundaria. El orden lógico es vital para que el lector no se pierda.
Estructura estándar del texto
La mayoría de los textos académicos y de opinión siguen una estructura de tres partes:
- Introducción y tesis: Se presenta el tema y se plantea la idea principal o postura del autor.
- Cuerpo argumentativo: Se desarrollan las ideas en distintos párrafos (normalmente 2 o 3), aportando ejemplos y pruebas.
- Conclusión y cierre: Se resume lo expuesto y se ofrece una reflexión final o una llamada a la acción.


