Propiedades y Clasificación de los Metales
Propiedades físicas y mecánicas
Para entender por qué usamos un metal y no otro, debemos analizar sus características fundamentales:
- Conductividad: Los metales poseen electrones libres que permiten el paso de la corriente eléctrica y el calor con gran facilidad. El cobre y la plata son los exponentes máximos.
- Ductilidad y maleabilidad: La ductilidad es la capacidad de estirarse en hilos finos (como cables), mientras que la maleabilidad permite formar láminas delgadas (como el papel de aluminio).
- Resistencia mecánica: Es la capacidad de soportar esfuerzos de tracción, compresión o flexión sin romperse.
- Tenacidad: La capacidad de absorber energía frente a un impacto sin fracturarse. Es lo opuesto a la fragilidad.
La mayoría de los metales son sólidos a temperatura ambiente (excepto el mercurio) y poseen un brillo característico llamado brillo metálico.
Metales ferrosos: El Hierro y el Acero
Los metales ferrosos son aquellos cuyo componente principal es el hierro (Fe). Su clasificación depende directamente de la cantidad de carbono que contienen:
- Hierro puro: Menos del 0,03% de carbono. Es blando y tiene pocas aplicaciones técnicas.
- Acero: Entre el 0,03% y el 1,76% de carbono. Es el material de construcción por excelencia.
- Fundición: Entre el 1,76% y el 6,67% de carbono. Es muy duro pero frágil.
El proceso de obtención del acero se realiza en el alto horno, donde el mineral de hierro se combina con carbón de coque y fundente para obtener arrabio, que luego se refina en convertidores para ajustar el nivel de carbono.
Metales no ferrosos y sus aleaciones
Son metales que no contienen hierro o lo contienen en cantidades mínimas. Se utilizan cuando se requiere ligereza, resistencia a la corrosión o alta conductividad.
- Cobre: Excelente conductor. Sus aleaciones principales son el bronce (cobre + estaño) y el latón (cobre + zinc).
- Aluminio: Destaca por su baja densidad y su resistencia a la oxidación. Es fundamental en aeronáutica y envases.
- Magnesio y Titanio: El titanio es extremadamente resistente y ligero, además de biocompatible (usado en prótesis médicas). El magnesio se usa cuando el peso es el factor crítico, aunque es muy inflamable en virutas.


