La Constitución Española y el Estado de Derecho
La Constitución de 1978
La Constitución Española es la norma suprema de nuestro ordenamiento jurídico. Fue aprobada por los ciudadanos en referéndum el 6 de diciembre de 1978. Se define como la ley fundamental del Estado, lo que significa que ninguna otra ley o norma puede ir en contra de lo que ella establece.
Los pilares de la Constitución son:
- Soberanía nacional: El poder reside en el pueblo español, del cual emanan los poderes del Estado.
- Monarquía parlamentaria: El Rey es el Jefe del Estado, pero no gobierna; sus actos deben ser refrendados por el Gobierno.
- Derechos y deberes: Establece libertades fundamentales como la igualdad ante la ley, la libertad de expresión y el derecho a la educación.
- División de poderes: Para evitar abusos, el poder se reparte en tres ramas independientes.
Los Símbolos del Estado
Los símbolos identifican a España como nación y están regulados por la propia Constitución y leyes específicas:
- La Bandera: Formada por tres franjas horizontales (roja, amarilla y roja), siendo la amarilla de doble anchura.
- El Escudo: Representa la historia de los antiguos reinos de España (Castilla, León, Aragón, Navarra y Granada) y la dinastía Borbón.
- El Himno Nacional: Conocido como la "Marcha Real", es una de las pocas composiciones nacionales sin letra oficial.
- La Capitalidad: La Villa de Madrid es la capital del Estado y sede de las instituciones centrales.
La Jefatura del Estado
El Rey es el Jefe del Estado. Su cargo es vitalicio y hereditario. Según la Constitución, el Rey es el símbolo de la unidad y permanencia del Estado.
Sus funciones principales son:
- Funciones representativas: Representa a España en las relaciones internacionales.
- Mando supremo de las Fuerzas Armadas: Posee un carácter simbólico de liderazgo militar.
- Sucesión a la Corona: La Corona es hereditaria entre los sucesores de S.M. Juan Carlos I de Borbón. Actualmente, el Jefe del Estado es Felipe VI.


