Estructura y Composición del Interior Terrestre
Métodos de estudio del interior terrestre
Los métodos de estudio se dividen en dos grandes grupos:
- Métodos directos: Basados en la observación directa de materiales. Incluyen el estudio de afloramientos rocosos, sondeos mineros y el análisis de materiales expulsados por volcanes o xenolitos.
- Métodos indirectos: Son los más importantes para conocer las capas profundas.
- Método sísmico: Se basa en el estudio de las ondas sísmicas generadas por terremotos o explosiones controladas.
- Ondas P (Primarias): Son longitudinales y las más rápidas. Atraviesan sólidos y fluidos.
- Ondas S (Secundarias): Son transversales y más lentas. Solo se propagan por medios sólidos, lo que permitió descubrir que el núcleo externo es líquido.
- Método gravimétrico: Estudia las variaciones de la gravedad terrestre.
- Geotermismo: Estudia el gradiente geotérmico, que es el aumento de la temperatura con la profundidad (promedio de cada 100 metros en la corteza superficial).
- Método sísmico: Se basa en el estudio de las ondas sísmicas generadas por terremotos o explosiones controladas.
Las variaciones bruscas en la velocidad de las ondas sísmicas se denominan discontinuidades, como la de Mohorovičić (separa corteza y manto) o la de Gutenberg (separa manto y núcleo).
Modelos de la estructura interna
Existen dos formas de dividir el interior terrestre según el criterio utilizado:
- Modelo geoquímico (estático): Basado en la composición química.
- Corteza: Capa más externa y delgada. La oceánica es rica en basalto y la continental en granito.
- Manto: Formado por rocas densas llamadas peridotitas. Se divide en superior e inferior.
- Núcleo: Compuesto principalmente por hierro y níquel.
- Modelo dinámico (mecánico): Basado en el comportamiento físico de los materiales.
- Litosfera: Capa rígida y quebradiza que comprende la corteza y parte del manto superior.
- Astenosfera: Zona del manto con comportamiento plástico (aunque es sólida).
- Mesosfera: El resto del manto, donde las altas presiones aumentan la rigidez. En su base se encuentra el Nivel D'' (D doble prima), una zona de transición clave donde se originan las plumas térmicas.
- Endosfera: Corresponde al núcleo. El externo es líquido y el interno sólido.
Origen del calor interno
La Tierra posee una gran energía interna que se manifiesta como flujo térmico. Este calor proviene de dos fuentes principales:
- Calor residual: Remanente del proceso de formación del planeta por colisión de planetesimales.
- Desintegración radiactiva: La descomposición de isótopos inestables como el Uranio (), Torio y Potasio genera calor constante.
El calor se transfiere mediante conducción (en la litosfera rígida) y, sobre todo, mediante convección (en el manto plástico), donde el material caliente asciende y el frío desciende, creando un ciclo de movimiento.


