La Estructura Social y Económica del Antiguo Régimen
La sociedad estamental
La sociedad se dividía en tres estamentos o grupos cerrados a los que se pertenecía por nacimiento. La característica principal era la desigualdad jurídica.
- Los Privilegiados (Nobleza y Clero): Constituían una minoría (aprox. 5%). No pagaban impuestos directos, tenían leyes propias y tribunales especiales. Poseían la mayor parte de la tierra y ocupaban los altos cargos de la administración.
- El Tercer Estado o Estado Llano: Comprendía al 95% de la población, desde campesinos pobres hasta la alta burguesía. Su nexo común era la ausencia de privilegios y la obligación de sostener económicamente al Estado con sus impuestos.
El sistema se basaba en el inmovilismo social: era casi imposible ascender de estamento, ya que el linaje (la sangre) determinaba el destino del individuo, a diferencia de la sociedad de clases posterior basada en el mérito y la riqueza.
La economía de base agraria
La agricultura era la actividad principal, ocupando a más del 80% de la población. Sin embargo, era una economía de subsistencia caracterizada por la baja productividad y el uso de técnicas rudimentarias como el barbecho (dejar descansar la tierra).
La propiedad de la tierra estaba vinculada a instituciones o familias:
- Manos muertas: Tierras de la Iglesia que no podían venderse ni dividirse.
- Mayorazgos: Bienes de la nobleza que debían pasar íntegros al hijo mayor para evitar la fragmentación del patrimonio.
- Régimen señorial: Los campesinos trabajaban tierras que no eran suyas y debían pagar rentas y diezmos (10% de la cosecha a la Iglesia), además de estar sometidos a la jurisdicción del señor.
Industria artesanal y comercio
La producción de manufacturas estaba controlada por los gremios, asociaciones de artesanos del mismo oficio que regulaban precios, calidad y salarios, impidiendo la libre competencia.
Para escapar del control gremial, surgió el Domestic System: un comerciante entregaba materia prima a campesinos para que elaboraran productos en sus casas a cambio de un salario. Por otro lado, las monarquías crearon las Manufacturas Reales (fábricas de artículos de lujo).
En el comercio, destacó el comercio triangular entre Europa, África y América, fundamentado en el tráfico de esclavos y materias primas. La doctrina económica dominante era el mercantilismo, que defendía que la riqueza de un país dependía de la acumulación de metales preciosos.


