La inestabilidad de la posguerra y los 'Felices Años Veinte'
Las consecuencias económicas de Versalles
El Tratado de Versalles (1919) impuso condiciones durísimas a Alemania, considerada la única responsable del conflicto. La exigencia de pagar reparaciones de guerra astronómicas ( millones de marcos oro) asfixió la economía germana.
- La ocupación del Ruhr (1923): Ante el impago alemán, Francia y Bélgica ocuparon la zona industrial del Ruhr para cobrarse en carbón y acero.
- La Hiperinflación: El gobierno alemán imprimió dinero masivamente para pagar las deudas y sostener la resistencia pasiva. El resultado fue que el marco perdió todo su valor. Los precios subían por horas y los ahorros de la clase media desaparecieron.
La hegemonía de Estados Unidos
Mientras Europa se reconstruía, EE. UU. se convirtió en la locomotora económica mundial. Fue la era del American Way of Life.
- Fordismo: Henry Ford popularizó la producción en cadena, permitiendo fabricar bienes de consumo masivo (como el coche Model T) a precios bajos.
- Sociedad de consumo: Por primera vez, los obreros podían acceder a electrodomésticos, radios y automóviles gracias a la venta a plazos y el crédito fácil.
La distensión internacional
A mediados de la década, pareció que la paz definitiva era posible:
- Plan Dawes (1924): EE. UU. prestó dinero a Alemania para que esta pagara a los aliados, y estos a su vez pagaran sus deudas a EE. UU.
- Tratados de Locarno (1925): Alemania aceptó sus fronteras occidentales.
- Pacto Briand-Kellogg (1928): Sesenta países firmaron un acuerdo para renunciar a la guerra como instrumento de política nacional.


