Fundamentos de los Sistemas de Control
Conceptos básicos y terminología
Un sistema de control es un conjunto de componentes físicos conectados o relacionados de tal manera que regulen, dirijan o comanden su propio comportamiento o el de otro sistema. En Tecnología e Ingeniería, entender estos sistemas es vital para la automatización de procesos.
Para comprender cómo funcionan, debemos manejar los siguientes conceptos:
- Variable controlada: Es el parámetro que se desea mantener en un valor específico (por ejemplo, la temperatura de una habitación).
- Variable manipulada: Es la magnitud que el sistema modifica para alterar la variable controlada (por ejemplo, el flujo de gas en una caldera).
- Señal de referencia (): Es el valor deseado o "setpoint" que queremos que alcance la variable controlada.
- Error (): Es la diferencia entre la señal de referencia y el valor real de la salida.
- Perturbaciones: Son señales externas no deseadas que afectan negativamente al sistema, alejando la variable controlada del valor de referencia.
Tipos de sistemas de control
Existen dos configuraciones fundamentales según cómo se gestione la información de salida:
- Sistemas de lazo abierto: La señal de salida no tiene efecto sobre la acción de control. El sistema no "sabe" si ha cumplido su objetivo.
- Ejemplo: Un temporizador de tostadora. Tuesta el pan durante un tiempo fijo, sin importar si el pan ya está quemado o sigue frío.
- Ventaja: Simplicidad y bajo coste.
- Sistemas de lazo cerrado (realimentados): La señal de salida se mide y se compara continuamente con la referencia. El error se utiliza para corregir la acción del sistema.
- Ejemplo: Un climatizador de coche. Mide la temperatura interior y ajusta la potencia del aire hasta alcanzar los grados seleccionados.
- Ventaja: Mayor precisión y capacidad para compensar perturbaciones.
Modelado y representación
Para analizar sistemas complejos, utilizamos diagramas de bloques, donde cada bloque representa una función matemática denominada función de transferencia . Esta función relaciona la salida con la entrada en el dominio de Laplace:
La respuesta temporal de un sistema nos indica cómo evoluciona la salida tras un cambio en la entrada. Un sistema ideal debe ser estable, rápido y preciso (mínimo error en régimen permanente). La simplificación de sistemas complejos permite reducir múltiples bloques en una sola función equivalente para facilitar el cálculo de su comportamiento.


