El Golpe de Estado y el Directorio Militar (1923-1925)
Causas y contexto del pronunciamiento
El golpe de Estado del 13 de septiembre de 1923 no fue un hecho aislado, sino la consecuencia de una crisis multisistémica. El sistema de la Restauración, basado en el turno de partidos, estaba agotado y era incapaz de democratizarse.
- Crisis política: Gobiernos inestables y fragmentación de los partidos dinásticos.
- Conflictividad social: El auge del anarcosindicalismo y el fenómeno del pistolerismo en Barcelona habían generado una sensación de desgobierno y miedo en las clases medias y la burguesía.
- El Desastre de Annual (1921): La derrota militar en Marruecos supuso un trauma nacional. La investigación subsiguiente, recogida en el Expediente Picasso, amenazaba con señalar responsabilidades que afectaban a la cúpula del Ejército y al propio Rey.
El golpe fue, en gran medida, una maniobra para evitar que las Cortes debatieran dicho expediente.
Naturaleza del nuevo régimen
El régimen nace con un carácter provisional y regeneracionista. En su manifiesto, Primo de Rivera se presenta como el "cirujano de hierro" que España necesitaba para extirpar los males de la política profesional (el caciquismo).
- Suspensión de la Constitución de 1876: Se eliminan las garantías constitucionales.
- Militarización: Se sustituyen los gobernadores civiles por militares y se disuelven las instituciones democráticas.
- Apoyo Real: Alfonso XIII acepta el golpe inmediatamente, vinculando su destino al del dictador.
El Directorio Militar en acción
Durante esta fase, el poder reside exclusivamente en manos de militares. Las primeras medidas buscaron el orden público y la destrucción del sistema caciquil, aunque terminaron sustituyendo a los viejos caciques por nuevos delegados gubernamentales militares.
- Disolución de las Cortes: Se acaba con el parlamentarismo.
- Estatuto Municipal de 1924: Un intento de reforma administrativa que pretendía sanear los ayuntamientos, pero que en la práctica reforzó el control centralista.
- Represión: Se ilegalizó la CNT y se reprimió con dureza cualquier atisbo de nacionalismo periférico o movimiento obrero revolucionario.


