Las Bases del Sistema Político Canovista
El Manifiesto de Sandhurst y el retorno de Alfonso XII
Antes de su regreso a España, el futuro rey Alfonso XII firmó el Manifiesto de Sandhurst (diciembre de 1874). Este documento, redactado por Cánovas, presentaba al monarca como un hombre de su tiempo, defensor de una monarquía liberal, conservadora y católica, capaz de garantizar la paz y el orden.
Aunque Cánovas prefería una transición civil, el general Martínez Campos se adelantó mediante un pronunciamiento en Sagunto el 29 de diciembre de 1874, proclamando a Alfonso XII como rey de España. Este acto puso fin a la Primera República y dio inicio a una etapa de pacificación que incluyó el fin de la Tercera Guerra Carlista y la Paz de Zanjón en Cuba.
La Constitución de 1876
Fue el pilar jurídico del régimen y destaca por su flexibilidad, lo que permitió que partidos de distinto signo gobernaran sin tener que cambiar la ley fundamental. Sus puntos clave son:
- Soberanía compartida: El poder reside en las "Cortes con el Rey". Esto rompía con la soberanía nacional de 1869.
- Confesionalidad del Estado: Se declaraba el catolicismo como religión oficial, aunque se permitía el culto privado de otras religiones.
- Derechos y libertades: Aparecían recogidos de forma amplia, pero se remitía su desarrollo a leyes posteriores, lo que permitía a los gobiernos conservadores limitar derechos como el de reunión o asociación según su conveniencia.
El funcionamiento del Turnismo
El sistema se basaba en la existencia de dos partidos dinásticos que aceptaban las reglas del juego y se turnaban pacíficamente en el poder:
- Partido Conservador: Liderado por Cánovas. Representaba a la aristocracia y la alta burguesía.
- Partido Liberal: Liderado por Práxedes Mateo Sagasta. Agrupaba a sectores más progresistas y defendía reformas como el sufragio universal masculino (aprobado finalmente en 1890).
El Pacto de El Pardo (1885), tras la muerte de Alfonso XII, consolidó esta alternancia para proteger la regencia de María de Cristina de Habsburgo y evitar que el sistema colapsara ante la incertidumbre sucesoria.


