Contexto Histórico y Giro Ético
Del ciudadano al individuo
La caída de la Polis (la ciudad-estado griega) supuso el fin de la identidad del hombre como "animal político" en el sentido aristotélico. Con el vasto Imperio de Alejandro, las ciudades pierden su autonomía y el individuo se siente perdido en una estructura burocrática inmensa.
- Cosmopolitismo: El hombre ya no se siente ciudadano de una ciudad pequeña, sino "ciudadano del mundo" (kosmopolitēs).
- Inseguridad existencial: La inestabilidad política y las guerras constantes generan un sentimiento de desprotección. La filosofía ya no busca diseñar el Estado ideal, sino proporcionar seguridad y paz interior al individuo frente a un mundo impredecible.
La filosofía como medicina del alma
En esta época, la filosofía se vuelve terapéutica. No se estudia por curiosidad intelectual, sino para curar el sufrimiento humano. Los filósofos proponen dos ideales fundamentales:
- Autarquía: La capacidad de bastarse a sí mismo, de no depender de la fortuna o de bienes externos.
- Ataraxia: La ausencia de turbación, un estado de calma profunda y serenidad espiritual.
El ideal del sabio es aquel que, mediante la razón, consigue ser feliz a pesar de las circunstancias externas, alcanzando una paz que nada puede perturbar.
Nuevas instituciones: Las Escuelas
A diferencia de la Academia de Platón, las nuevas escuelas son comunidades de vida:
- El Jardín: Fundado por Epicuro, era un espacio privado, alejado de la política, donde se aceptaban mujeres y esclavos.
- La Stoa: El "Pórtico", donde Zenón de Citio enseñaba. A diferencia del Jardín, estaba en el centro de la ciudad.
- El Liceo helenístico: Continuación de la obra de Aristóteles, más centrada en la investigación científica.
- Dogmatismo vs Escepticismo: Mientras epicúreos y estoicos presentaban verdades absolutas (dogmas) para dar seguridad, los escépticos cuestionaban la posibilidad misma de conocer la verdad.


