Contexto y Orígenes de la Literatura Medieval
La sociedad estamental y la cultura
La sociedad medieval se organizaba en un sistema rígido llamado feudalismo, dividido en tres estamentos: la nobleza (los que guerrean), el clero (los que rezan) y el pueblo llano (los que trabajan).
Dos conceptos clave definen esta mentalidad:
- Teocentrismo: Dios es el centro de todo el universo. La vida terrenal se considera un simple paso hacia la vida eterna.
- Transmisión oral: La mayoría de la población era analfabeta. Por ello, la literatura no se leía en libros, sino que se escuchaba a través de recitados o canciones.
El saber se refugiaba en los monasterios, donde los monjes copiaban a mano los manuscritos antiguos, conservando la cultura escrita mientras el resto de la sociedad era predominantemente oral.
Las lenguas romances
Tras la caída de Roma, el latín hablado en la Península empezó a evolucionar de forma distinta en cada región debido al aislamiento y al contacto con otras lenguas. Este proceso dio lugar a las lenguas romances (castellano, catalán, gallego, etc.).
Los primeros testimonios escritos no son poemas, sino anotaciones al margen de textos latinos para explicar palabras difíciles. Estas se conocen como Glosas Emilianenses (siglo X), encontradas en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Representan el nacimiento "oficial" del castellano escrito.
Características generales de la literatura medieval
La literatura de esta época presenta rasgos muy específicos que la diferencian de la actual:
- Anonimia: El autor no busca la fama personal; las obras pertenecen al pueblo.
- Didactismo: Las obras suelen tener una enseñanza moral o religiosa.
- Versificación: Casi toda la literatura se escribía en verso porque era más fácil de memorizar para su difusión oral.
- El carácter tradicional implica que las historias se retoman y transforman una y otra vez por diferentes autores o juglares.


