Identificación y Análisis del Problema
Detección de necesidades
El primer paso es observar el mundo que nos rodea. Una necesidad puede ser algo básico (como beber agua limpia) o algo más complejo (como mejorar la conexión a internet en una zona rural).
- Identificación de carencias: Se trata de definir exactamente qué falta o qué no funciona bien.
- Análisis del entorno: Debemos entender dónde se va a usar el objeto y quiénes serán sus usuarios.
- Definición del problema: Es fundamental redactar el problema de forma clara. Un problema bien definido es un problema medio resuelto.
Búsqueda de información
Una vez sabemos qué queremos solucionar, no debemos "inventar la rueda" desde cero. Es necesario investigar qué soluciones existen ya.
- Fuentes bibliográficas: Libros, revistas técnicas y, sobre todo, internet.
- Análisis de objetos existentes: Estudiar cómo funcionan productos similares para aprender de sus aciertos y errores.
- Entrevistas y encuestas: Preguntar a los posibles usuarios qué es lo que realmente necesitan.
Condiciones y restricciones
No todo lo que imaginamos es posible. Debemos establecer los límites de nuestro proyecto:
- Limitaciones económicas: ¿Cuál es el presupuesto máximo?
- Requisitos técnicos: Dimensiones, peso, materiales permitidos.
- Normativa de seguridad: El objeto debe cumplir las leyes vigentes para no ser peligroso.


