Técnicas de Dibujo y Expresión Lineal
El Grafito y sus Posibilidades
El lápiz de grafito es la herramienta más básica y versátil. Su composición mezcla grafito y arcilla; cuanta más arcilla, más duro es el lápiz.
- Escala de durezas: Se clasifican en H (Hard, duros y claros), B (Black, blandos y oscuros) y HB (intermedio).
- Técnicas de sombreado: Se basan en la presión y la densidad del trazo. Podemos usar el sombreado rayado (líneas paralelas), el cruciforme (líneas que se cruzan) o el circulismo.
- El trazo expresivo: Un trazo firme y continuo transmite seguridad, mientras que un trazo fragmentado o gestual aporta dinamismo y emoción a la obra.
Técnicas Secas: Carboncillo y Sanguina
Estas técnicas son valoradas por su capacidad para crear contrastes dramáticos y texturas suaves.
- Carboncillo: Es madera carbonizada. Permite un difuminado excelente con los dedos o un esfumino, ideal para estudios de luces y sombras rápidos.
- Sanguina: Es una variante de arcilla ferruginosa que produce tonos rojizos y ocres, muy utilizada desde el Renacimiento para el dibujo anatómico.
- Fijación: Al ser pigmentos volátiles, es imprescindible aplicar un fijador en spray al terminar para evitar que el dibujo se borre con el roce.
Lápices de Colores y Rotuladores
A diferencia del grafito, aquí jugamos con la pigmentación cromática.
- Lápices de colores: La clave es la mezcla por superposición. No mezclamos en una paleta, sino aplicando capas suaves una sobre otra directamente en el papel para crear nuevos matices.
- Rotuladores: Ofrecen colores saturados y planos. Para crear sombras, se utilizan tramas (puntos o líneas), ya que no permiten el degradado tradicional.
- Saturación: Es el grado de pureza del color. Los rotuladores alcanzan una saturación máxima de forma inmediata.


