Fundamentos de la Imagen Digital
Naturaleza de la imagen digital
Para entender la imagen digital, debemos imaginar un mosaico. El elemento más pequeño e indivisible de una imagen digital es el píxel (Picture Element). La combinación de miles o millones de estos puntos forma lo que vemos en pantalla.
Existen dos formas principales de representar imágenes:
- Mapas de bits (Raster): Imágenes formadas por una rejilla de píxeles. Si las ampliamos mucho, sufren el efecto de "pixelado". Son ideales para fotografías complejas.
- Gráficos vectoriales: Se basan en funciones matemáticas (puntos, líneas y curvas). Su gran ventaja es que se pueden escalar a cualquier tamaño sin perder calidad, lo que los hace perfectos para logotipos.
La resolución se mide habitualmente en Píxeles por Pulgada (PPP o DPI). A mayor resolución, más detalle, pero también mayor peso de archivo. Por otro lado, la profundidad de color indica cuánta información de color tiene cada píxel, midiéndose en bits (). Una imagen de 8 bits puede mostrar 256 colores, mientras que una de 24 bits (color real) permite más de 16 millones de combinaciones.
Formatos y compresión
No todos los archivos de imagen son iguales. Dependiendo de su uso, elegiremos un formato u otro:
- JPEG: Es el estándar para fotografía. Utiliza una compresión con pérdida, lo que significa que elimina información imperceptible al ojo humano para reducir el peso.
- PNG: Ofrece compresión sin pérdida y permite el uso de canales alfa, lo que significa que admite transparencias. Es el formato rey para la web y elementos gráficos.
- TIFF: Muy utilizado en impresión profesional por su altísima calidad, aunque genera archivos muy pesados.
- RAW: Es el "negativo digital" que capturan las cámaras profesionales, conteniendo toda la información del sensor sin procesar.
Captura y adquisición
La imagen digital comienza en el sensor, un dispositivo compuesto por millones de celdas fotosensibles que transforman la luz en señales eléctricas. Al capturar o descargar imágenes, es fundamental respetar los derechos de autor. No todo lo que está en internet es gratuito. Las licencias Creative Commons nos permiten saber bajo qué condiciones podemos reutilizar una obra (atribución, uso no comercial, etc.).


