Naturaleza y propagación del sonido
El origen del sonido
Para que exista sonido, debe haber una vibración. Cuando un objeto vibra (como una cuerda de guitarra o nuestras cuerdas vocales), empuja las moléculas de aire circundantes, creando zonas de compresión (alta presión) y rarefacción (baja presión).
- Transmisión de energía: El sonido transporta energía, no materia. Las partículas oscilan, pero no viajan con la onda.
- Medio material: Al ser una onda mecánica, el sonido necesita obligatoriamente un medio material (sólido, líquido o gas) para propagarse. En el vacío, el sonido no se propaga.
Velocidad de propagación
La velocidad a la que viaja el sonido depende de la elasticidad y la densidad del medio. Como regla general, el sonido viaja más rápido en los sólidos y más lento en los gases.
| Medio | Velocidad aproximada () |
|---|---|
| Aire (20ºC) | 340 |
| Agua | 1.500 |
| Acero | 5.000 |
Factores influyentes:
- Estado de agregación: Las partículas están más juntas en los sólidos, facilitando la transmisión de la vibración.
- Temperatura: En los gases, a mayor temperatura, mayor es la velocidad del sonido (en el aire aumenta unos por cada grado Celsius).
Cualidades sonoras
Diferenciamos unos sonidos de otros gracias a tres características:
- Intensidad: Relacionada con la amplitud de la onda. Se mide en decibelios (dB). Distingue sonidos fuertes de débiles.
- Tono: Relacionado con la frecuencia (). Se mide en Hercios (Hz).
- Alta frecuencia = Sonido agudo.
- Baja frecuencia = Sonido grave.
- Timbre: Depende de la forma de la onda. Es lo que nos permite distinguir la misma nota musical tocada por un piano o un violín.


