Fundamentos de la Composición Fotográfica
El encuadre y la selección de la realidad
El encuadre es el primer paso creativo en la fotografía. Consiste en decidir qué elementos incluimos dentro del visor de nuestra cámara y cuáles dejamos fuera. Al encuadrar, estamos seleccionando una parte de la realidad para darle un significado concreto.
- Límites del visor: Actúan como un marco que aísla la imagen del resto del mundo.
- Formato horizontal vs. vertical:
- El formato horizontal (paisaje) transmite tranquilidad y estabilidad, siendo el más natural para el ojo humano.
- El formato vertical (retrato) sugiere fuerza, altura y dinamismo.
- El aire en la composición: Se refiere al espacio vacío que rodea al sujeto. Un exceso de aire puede transmitir soledad, mientras que la falta de él puede generar agobio o claustrofobia.
La regla de los tercios
Es la técnica de composición más conocida para lograr equilibrio visual. Consiste en dividir la imagen en una cuadrícula de 3x3 mediante dos líneas horizontales y dos verticales imaginarias.
- Puntos de intersección: Los cuatro puntos donde se cruzan las líneas son los llamados puntos fuertes. Si colocamos nuestro centro de interés en uno de estos puntos, la imagen será más atractiva.
- Equilibrio visual: No siempre hay que centrar al sujeto; de hecho, el descentrado del sujeto suele generar composiciones más dinámicas y profesionales.
Elementos morfológicos de la imagen
Para "leer" una fotografía, debemos entender sus componentes básicos:
- El punto y la línea: El punto atrae la mirada; las líneas dirigen el recorrido visual (las diagonales aportan tensión y movimiento).
- Textura y forma: La textura permite "sentir" la superficie de los objetos a través de la vista, mientras que la forma define su contorno.
- Ritmo visual: Se produce por la repetición de elementos, creando una sensación de armonía o caos según cómo se utilicen.


