El fin de la dictadura y el inicio del cambio
El agotamiento del Franquismo
A principios de los años 70, el régimen franquista mostraba signos claros de agotamiento. Dos factores fueron determinantes: la crisis biológica del dictador y la inestabilidad política.
- Asesinato de Carrero Blanco (1973): ETA asesinó al almirante Carrero Blanco, mano derecha de Franco y pieza clave para la continuidad del régimen. Su muerte dejó un vacío de poder irreversible.
- Crisis del petróleo (1973): El fin del "milagro económico" español debido al encarecimiento del crudo generó una fuerte conflictividad social y huelgas.
- La Marcha Verde y el Sáhara: Aprovechando la agonía de Franco, Marruecos organizó la Marcha Verde para ocupar el Sáhara Occidental. España, debilitada, firmó los Acuerdos de Madrid, abandonando el territorio.
- Muerte de Franco: El 20 de noviembre de 1975 fallece el dictador, abriendo un escenario de incertidumbre total.
La proclamación de Juan Carlos I
Dos días después de la muerte de Franco, Juan Carlos de Borbón fue proclamado Rey de España ante las Cortes franquistas, siguiendo lo estipulado en la Ley de Sucesión de 1947.
En su Discurso de la Corona, el Rey mostró una voluntad aperturista, aunque inicialmente mantuvo a Arias Navarro como presidente del Gobierno. Arias representaba el "franquismo sin Franco" (el inmovilismo), lo que generó una fuerte tensión con la oposición democrática que exigía una ruptura total.
El nombramiento de Adolfo Suárez
Ante la incapacidad de Arias Navarro para reformar el sistema, el Rey forzó su dimisión y nombró a Adolfo Suárez en julio de 1976. Suárez, un hombre proveniente del Movimiento Nacional, sorprendió a todos al acelerar el cambio:
- Ley para la Reforma Política: Fue la pieza maestra jurídica. Permitía desmantelar las instituciones franquistas utilizando su propia legalidad. Fue aprobada en referéndum por el pueblo español en diciembre de 1976.
- Legalización de partidos: Suárez entendió que no habría democracia real sin el Partido Comunista (PCE).
- El Sábado Santo Rojo: En abril de 1977, aprovechando las vacaciones de Semana Santa, se legalizó el PCE, lo que provocó un enorme malestar en los sectores más duros del ejército. Este paso fue decisivo para garantizar la paz social y la legitimidad de las futuras elecciones.


