Origen y Evolución de la Unión Europea
Los antecedentes y la Declaración Schuman
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945, Europa se encontraba devastada. Para evitar nuevos conflictos, surgió la idea de que los países que comparten recursos económicos difícilmente irían a la guerra entre sí.
El punto de inflexión fue la Declaración Schuman (9 de mayo de 1950), propuesta por el ministro francés Robert Schuman. Su objetivo era poner la producción de acero y carbón (materiales clave para la guerra) bajo una autoridad común. Esto dio lugar al Tratado de París (1951) y a la creación de la CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero), formada por Francia, Alemania Occidental, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo. La integración franco-alemana fue la piedra angular de la paz europea.
Los Tratados Fundacionales y el Mercado Común
El éxito de la CECA llevó a una integración más profunda. En 1957 se firmaron los Tratados de Roma, que crearon la Comunidad Económica Europea (CEE).
El gran avance fue la creación de un mercado común, basado en las "cuatro libertades":
- Libre circulación de bienes.
- Libre circulación de personas.
- Libre circulación de servicios.
- Libre circulación de capitales.
De la CEE a la Unión Europea actual
La evolución continuó con hitos fundamentales que transformaron una unión comercial en una unión política:
- Tratado de Maastricht (1992): Es el acta de nacimiento de la Unión Europea. Introdujo la ciudadanía europea y sentó las bases para la moneda única (el euro).
- Ampliaciones hacia el Este: Tras la caída del muro de Berlín, la UE se expandió significativamente en 2004 y 2007, incorporando a países del antiguo bloque comunista (como Polonia o Hungría).
- Tratado de Lisboa (2009): Diseñado para hacer la UE más eficiente y democrática, otorgando más poder al Parlamento Europeo y creando la figura del Alto Representante para Asuntos Exteriores.


