El inicio de la Edad Media y la llegada de los musulmanes
El fin del reino visigodo
Tras la caída de Roma, los visigodos establecieron un reino en la Península con capital en Toledo. Sin embargo, a principios del siglo VIII, el reino estaba debilitado por luchas internas entre los nobles que se disputaban el trono.
En el año 711, un ejército de musulmanes procedentes del norte de África cruzó el Estrecho de Gibraltar. Aprovecharon los conflictos internos de los visigodos y derrotaron al último rey visigodo, el Rey Rodrigo, en la Batalla de Guadalete. Esta derrota marcó el fin del dominio visigodo y el comienzo de una nueva etapa.
La formación de Al-Ándalus
La conquista musulmana fue sorprendentemente rápida; en apenas siete años controlaron casi toda la Península, a la que llamaron Al-Ándalus. Al principio, este territorio era un Emirato dependiente de Damasco, lo que significa que era una provincia gobernada por un emir que obedecía las órdenes del Califa de Damasco (en la actual Siria).
Córdoba se convirtió en el centro político y cultural más importante de la región. La rapidez de la conquista se debió, en parte, a que los musulmanes permitieron a muchos nobles locales conservar sus tierras a cambio de pagar impuestos y aceptar su autoridad.
La evolución política musulmana
Al-Ándalus pasó por varias etapas políticas fundamentales:
- Emirato Independiente (756): El príncipe Abderramán I escapó de su familia en Damasco y llegó a Al-Ándalus, declarándose independiente políticamente, aunque seguía respetando la autoridad religiosa del califa.
- Califato de Córdoba (929): Abderramán III dio un paso más y se proclamó Califa, lo que significaba que era el líder máximo tanto en política como en religión. Fue la época de mayor esplendor cultural y económico.
- Los Reinos de Taifas: Tras la caída del Califato en el año 1031, Al-Ándalus se dividió en muchos pequeños reinos enfrentados entre sí, llamados Taifas. Esta debilidad fue aprovechada por los cristianos para avanzar hacia el sur.


