Los Caracteres Sexuales y la Pubertad
Diferencias entre caracteres primarios y secundarios
Podemos distinguir dos tipos de rasgos físicos que diferencian a hombres y mujeres:
- Caracteres sexuales primarios: Son los órganos reproductores con los que nacemos. Están presentes desde el momento del parto y permiten identificar si un bebé es niño o niña.
- Caracteres sexuales secundarios: Son las características físicas que no están relacionadas directamente con la reproducción pero que distinguen a ambos sexos. Estos aparecen durante la pubertad (entre los 10 y 15 años aproximadamente).
- En las mujeres: Crecimiento de las mamas, ensanchamiento de las caderas y aparición de vello en el pubis y las axilas.
- En los hombres: Cambio de voz (se vuelve más grave), crecimiento de vello en la cara (barba), pubis y axilas, y desarrollo de la musculatura.
El sistema endocrino y las hormonas
¿Por qué ocurren estos cambios? La respuesta está en el sistema endocrino. Unas glándulas especializadas segregan sustancias químicas llamadas hormonas que viajan por la sangre dando órdenes al cuerpo.
- La hipófisis: Es una pequeña glándula en el cerebro que actúa como un "director de orquesta". Al llegar a la pubertad, envía señales a los órganos sexuales para que empiecen a trabajar.
- Testosterona: Es la hormona principal en los hombres, producida en los testículos.
- Estrógenos y progesterona: Son las hormonas principales en las mujeres, producidas en los ovarios.
Estas hormonas son las responsables de la maduración de los órganos sexuales y de la aparición de los caracteres secundarios.
Higiene y cuidado personal
Durante la pubertad, las glándulas sudoríparas se vuelven más activas, lo que puede provocar olores corporales más fuertes. Es fundamental mantener hábitos de limpieza diaria:
- Ducharse todos los días con jabón neutro.
- Cambiar la ropa interior a diario.
- En las mujeres, mantener una higiene adecuada durante la menstruación.
Es igual de importante la aceptación de los cambios corporales. Cada persona tiene su propio ritmo de crecimiento y es normal sentirse algo confundido o sensible durante esta etapa.


