Introducción a la estructura oracional
Definición de oración y enunciado
Para entender cómo nos comunicamos, primero debemos distinguir entre distintos tipos de mensajes. Un enunciado es un grupo de palabras con sentido completo. Sin embargo, no todos los enunciados son iguales:
- La frase: Es un enunciado que carece de un verbo en forma personal. Ejemplo: "¡Qué día tan bonito!".
- La oración: Es un enunciado que contiene, al menos, un verbo conjugado. Ejemplo: "El sol brilla con fuerza".
Para que un conjunto de palabras sea considerado una oración, debe cumplir tres requisitos: tener un verbo, poseer sentido completo (que se entienda por sí mismo) y gozar de autonomía sintáctica (termina en un punto o signo de puntuación equivalente).
Los dos constituyentes básicos
Toda oración bimembre se divide en dos partes fundamentales que trabajan juntas para transmitir una idea:
- El Sujeto (S): Es la persona, animal o cosa que realiza la acción o de quien se dice algo. Responde a la pregunta ¿Quién? o ¿Quiénes?.
- El Predicado (P): Es lo que se dice del sujeto o la acción que este realiza. Siempre contiene el verbo.
La oración es una unidad de comunicación mínima que relaciona un sujeto con un predicado. Sin uno de estos elementos (aunque a veces esté oculto), la estructura oracional queda incompleta.
La concordancia obligatoria
La relación entre el sujeto y el predicado no es aleatoria; están unidos por una "ley" gramatical llamada concordancia.
El núcleo del sujeto y el núcleo del predicado (el verbo) deben coincidir siempre en:
- Número: Singular o plural.
- Persona: Primera (), segunda () o tercera ().
La prueba de la concordancia: Es el método más fiable para identificar el sujeto. Si cambiamos el número del verbo (de singular a plural), la palabra o grupo de palabras que se vea obligada a cambiar también es el sujeto.
- Ejemplo: "Me gusta la manzana" → Si cambio el verbo a "gustan", debo decir "las manzanas". Por tanto, "la manzana" es el sujeto.


