La Función de Relación: Percepción y Coordinación
Componentes de la función de relación
Para que exista una relación efectiva, el organismo debe seguir una secuencia de procesos:
- Estímulos: Son variaciones del medio (físicas o químicas) capaces de generar una respuesta. Pueden ser bióticos (presencia de otros seres vivos) o abióticos (luz, temperatura, presión).
- Receptores: Estructuras especializadas en captar estímulos.
- Sistemas de coordinación: Procesan la información y elaboran una orden. En animales son el sistema nervioso (rápido y puntual) y el sistema endocrino (lento y duradero).
- Efectores: Órganos que ejecutan la respuesta. Pueden ser motores (músculos) o secretores (glándulas).
Recepción sensorial en animales
Los receptores sensoriales actúan como transductores, convirtiendo la energía del estímulo en un impulso eléctrico. Se clasifican según la naturaleza del estímulo:
- Mecanorreceptores: Sensibles a la presión, vibración y sonido (oído, tacto).
- Fotorreceptores: Detectan energía luminosa (ojos, ocelos).
- Quimiorreceptores: Captan sustancias químicas (olfato, gusto).
- Termorreceptores: Detectan variaciones de temperatura.
La transducción de señales es el paso crítico donde el receptor transforma el estímulo físico-químico en un potencial de receptor que viajará por las neuronas.
La respuesta celular y el citoesqueleto
A nivel celular, la relación se manifiesta mediante el movimiento y la comunicación. El citoesqueleto es el responsable de la arquitectura y movilidad celular:
- Movimiento ameboide: Basado en pseudópodos (prolongaciones del citoplasma) típicos de amebas y macrófagos.
- Cilios y flagelos: Estructuras microtubulares que permiten el desplazamiento en medios líquidos.
- Taxias: Movimientos de desplazamiento orientado hacia un estímulo (positiva) o en contra (negativa).
- Tropismos celulares: Cambios en la dirección del crecimiento celular.


