Fundamentos Ideológicos y Bases Jurídicas del Régimen
Los pilares del Nuevo Estado
La ideología del régimen no era homogénea, sino una amalgama de distintas "familias" políticas (falangistas, carlistas, monárquicos y militares) unidas por Franco. Sus ejes principales fueron:
- Nacionalcatolicismo: La Iglesia Católica recuperó un control absoluto sobre la vida social y educativa. El Estado se definía como católico y la religión se convirtió en el eje vertebrador de la identidad española.
- Anticomunismo y antiliberalismo: El régimen se definía por oposición a la "anti-España" (marxistas, masones y demócratas), considerados responsables de la decadencia nacional.
- Militarismo y unidad nacional: El Ejército era el garante del orden. Se exaltaba una visión unitaria y centralista de España, prohibiendo cualquier manifestación de nacionalismos periféricos.
Las Leyes Fundamentales del Reino
Al carecer de una Constitución, el régimen se dotó de una serie de Leyes Fundamentales que daban una apariencia de legalidad institucional:
- Fuero del Trabajo (1938): Inspirado en el fascismo italiano, regulaba las relaciones laborales prohibiendo huelgas y sindicatos libres, creando el Sindicato Vertical.
- Ley Constitutiva de las Cortes (1942): Creaba unas Cortes que no eran soberanas, sino un órgano consultivo donde los procuradores eran designados por el poder o por instituciones.
- Fuero de los Españoles (1945): Una declaración de deberes y derechos que, en la práctica, podían ser suspendidos arbitrariamente por el Gobierno.
La institucionalización del poder
Franco concentró en su persona la Jefatura del Estado, del Gobierno, del Ejército y del partido único. El régimen se definió como una Democracia Orgánica, argumentando que la representación no debía hacerse a través de partidos políticos, sino a través de las "unidades naturales" de convivencia: la familia, el municipio y el sindicato. El partido único, FET y de las JONS (Movimiento Nacional), servía como instrumento de control social y encuadramiento de las masas.


