El contexto de la Generación del 14 y el proyecto de modernización
La crisis de fin de siglo y el regeneracionismo
Ortega pertenece a la Generación del 14 (o novecentismo), un grupo de intelectuales que, a diferencia de la Generación del 98, abandona el pesimismo existencial por un proyecto de reforma científica y técnica. España sufría un profundo "atraso" respecto a Europa, y para Ortega, la solución era clara: “España es el problema y Europa es la solución”. El regeneracionismo de Ortega no es solo político, sino cultural; busca la europeización a través del rigor intelectual y la ciencia.
La superación del subjetivismo y el objetivismo
En sus primeras obras, Ortega defiende el objetivismo. Critica el subjetivismo español, que considera propenso al arrebato emocional y falto de rigor. Para él, la verdad no depende de la opinión individual, sino de la primacía de las cosas. La ciencia y la objetividad deben ser los pilares sobre los que se reconstruya la nación, exigiendo una disciplina intelectual que España nunca había tenido plenamente.
El papel del intelectual en la esfera pública
Ortega entiende la filosofía como una herramienta de pedagogía social. El intelectual no debe vivir en una torre de marfil, sino actuar como un "espectador" lúcido que analiza la realidad para orientar a la sociedad. En su obra Misión de la Universidad, defiende que esta institución no solo debe formar profesionales o científicos, sino transmitir la cultura (el sistema de ideas vivas de cada tiempo) para que el hombre no camine perdido por la vida.


