La meteorización y la formación del suelo
Meteorización física o mecánica
Consiste en la ruptura de la roca en fragmentos más pequeños sin que cambie su composición química. Los mecanismos principales son:
- Gelifracción: El agua se introduce en las grietas de las rocas y, al congelarse, aumenta su volumen un 9%, actuando como una cuña que rompe la roca. Es común en climas de alta montaña.
- Termoclastia: Debida a cambios bruscos de temperatura (típico de desiertos). La dilatación y contracción continua termina por fracturar la roca.
- Descompresión: Cuando rocas formadas a gran profundidad (como el granito) llegan a la superficie, la falta de presión hace que se expandan y se fracturen en lajas horizontales.
Meteorización química
Se produce cuando los minerales de la roca reaccionan con el agua o los gases del aire, transformándose en sustancias nuevas.
- Oxidación: El oxígeno disuelto en el agua reacciona con minerales ricos en hierro, dándoles tonos rojizos o amarillentos.
- Disolución y Carbonatación: El agua de lluvia, al mezclarse con , se vuelve ligeramente ácida. Esto permite disolver rocas como la caliza (), creando el paisaje kárstico.
- Hidrólisis: El agua reacciona con minerales como los feldespatos, transformándolos en arcillas.
El suelo como interfase
El suelo es la capa delgada de material disgregado y materia orgánica que cubre las rocas. Es una interfase entre la geosfera, atmósfera, hidrosfera y biosfera.
La formación del suelo (edafogénesis) depende de la roca madre, el clima, el relieve y el tiempo. Un suelo maduro presenta horizontes:
- Horizonte 0: Hojas y materia orgánica fresca.
- Horizonte A (Lixiviado): Rico en humus, color oscuro. El agua arrastra minerales hacia abajo.
- Horizonte B (Acumulación): Donde se depositan los minerales arrastrados del A.
- Horizonte C: Fragmentos de la roca madre.
- Roca madre (R): Roca inalterada.


