Fundamentos de la Nutrición Deportiva
Macronutrientes y su función energética
Los macronutrientes son las sustancias que aportan energía y estructura a nuestro cuerpo. Se dividen en tres grandes grupos:
- Hidratos de Carbono: Son la fuente de energía primaria y preferida por el cerebro y los músculos. Se almacenan en forma de glucógeno en el hígado y los músculos.
- Complejos (lentos): Arroz, pasta, pan integral, legumbres.
- Simples (rápidos): Fruta, miel.
- Proteínas: Su función principal es estructural y reparadora. Ayudan a regenerar las fibras musculares dañadas durante el ejercicio.
- Fuentes: Pollo, pescado, huevos, legumbres, tofu.
- Grasas: Son una fuente de energía de reserva y fundamentales para la producción de hormonas. Debemos priorizar las grasas insaturadas (saludables).
- Fuentes: Aceite de oliva, frutos secos, aguacate.
Micronutrientes esenciales en el adolescente
Aunque se necesitan en cantidades pequeñas, los micronutrientes son los "engranajes" que permiten que todo funcione:
- Hierro: Fundamental para la formación de hemoglobina, que transporta el oxígeno desde los pulmones hasta los músculos. Su déficit provoca anemia y fatiga extrema.
- Calcio y Vitamina D: Clave en la adolescencia para alcanzar el pico de masa ósea. Sin vitamina D, el calcio no se absorbe correctamente.
- Magnesio: Participa en la relajación muscular y previene calambres.
El balance energético
El balance energético es la relación entre la energía que ingerimos (comida) y la que gastamos (metabolismo y movimiento). Se expresa mediante la fórmula:
Donde:
- TMB (Tasa Metabólica Basal): Energía mínima para sobrevivir en reposo.
- ETA: Efecto térmico de los alimentos (energía para digerir).
- AF: Actividad física.
Para mantener el peso, el balance debe ser neutro. Si buscamos rendimiento deportivo, debemos asegurar que nunca haya un déficit extremo que provoque pérdida de masa muscular o debilidad.


