Fundamentos del Verbo y su Estructura
La raíz y la desinencia
Cualquier forma verbal se puede dividir en dos partes fundamentales:
- Lexema o raíz: Es la parte que contiene el significado básico del verbo. Se obtiene quitando la terminación del infinitivo (-ar, -er, -ir). Por ejemplo, en cantábamos, la raíz es cant-.
- Morfemas flexivos o desinencias: Son las terminaciones que se añaden a la raíz para informarnos sobre la persona, el número, el tiempo y el modo. En cantábamos, la desinencia es -ábamos.
La raíz aporta el significado semántico, mientras que la desinencia aporta la información gramatical.
El infinitivo y las tres conjugaciones
El infinitivo es el "nombre" del verbo. Según su terminación, los verbos se agrupan en tres modelos de conjugación:
- Primera conjugación: Verbos terminados en -ar (saltar, caminar, estudiar).
- Segunda conjugación: Verbos terminados en -er (comer, beber, temer).
- Tercera conjugación: Verbos terminados en -ir (vivir, partir, dormir).
Formas no personales
Existen formas verbales que no expresan ni persona ni número. Se llaman formas no personales:
- Infinitivo: Indica el nombre de la acción. Puede ser simple (amar) o compuesto (haber amado).
- Gerundio: Indica una acción en desarrollo. Termina en -ando o -iendo (amando, comiendo).
- Participio: Indica una acción terminada. Termina en -ado o -ido (amado, comido).


