La unidad mínima de la lengua: el morfema
Definición y tipos de morfemas
Un morfema es la unidad mínima de la lengua que posee significado. No debemos confundirlo con la sílaba, que es una unidad de sonido pero no de sentido.
Existen dos grandes tipos de componentes en la palabra:
- Lexema o raíz: Es la parte de la palabra que contiene el significado léxico, es decir, el concepto que encontraríamos en un diccionario. Es la base común a todas las palabras de una misma familia. Ejemplo: En pan-adero, pan-ecillo y pan-ificadora, la raíz es pan-.
- Morfemas dependientes: Son unidades que se añaden al lexema para matizar su significado o aportar información gramatical. Se dividen en:
- Morfemas flexivos: Indican género, número o desinencias verbales.
- Morfemas derivativos: Permiten crear palabras nuevas (prefijos y sufijos).
El lexema como núcleo
El lexema es el núcleo indispensable de la palabra. Sin él, no hay significado conceptual.
- Identificación de la raíz: Para encontrar la raíz de una palabra, lo más útil es compararla con otras de su misma familia léxica (palabras que comparten el mismo lexema). Por ejemplo, de "flor", surgen "florero", "florecer", "florista". El segmento común es flor-.
- Variaciones formales: A veces, el lexema sufre pequeños cambios por razones ortográficas o de evolución fonética. Por ejemplo, en "dormir" y "duermo", la raíz cambia ligeramente (dorm- / duerm-), pero sigue siendo el mismo lexema.
Morfemas flexivos
Estos morfemas no crean palabras nuevas, sino que adaptan la palabra existente a las necesidades de la oración.
- Género y número: En sustantivos y adjetivos, indican si la palabra es masculina/femenina o singular/plural. Ejemplo: Gat-o-s (-o indica masculino, -s indica plural).
- Desinencias verbales: En los verbos, los morfemas flexivos informan sobre la persona, el número, el tiempo, el modo y el aspecto. Ejemplo: Cant-ábamos (donde -ábamos indica 1ª persona del plural, pretérito imperfecto de indicativo).
- Concordancia: La función principal de estos morfemas es asegurar la cohesión gramatical entre los elementos de la frase (que el sujeto y el verbo coincidan en número y persona).


