Naturaleza y Estructura del Verbo
Definición y función gramatical
El verbo es la palabra más dinámica de nuestra lengua. Su función principal es expresar una acción (correr), un estado (estar) o un proceso (aprender) que se sitúa en un tiempo determinado.
Desde el punto de vista sintáctico, el verbo es siempre el núcleo del predicado. Esto significa que es la pieza esencial sobre la que se construye la oración; sin un verbo conjugado, no existe oración propiamente dicha. Para nombrar a los verbos y encontrarlos en el diccionario, utilizamos el infinitivo, que es su forma neutra.
La estructura interna: Lexema y Morfemas
Las formas verbales funcionan como un puzle de piezas llamadas morfemas. Si analizamos la palabra cantábamos, podemos dividirla en:
- Raíz o lexema: Es la parte que contiene el significado básico del verbo. Se obtiene quitando la terminación -ar, -er, -ir al infinitivo. Ejemplo: De cantar, la raíz es cant-.
- Vocal temática: Es la vocal que une la raíz con las desinencias e indica a qué conjugación pertenece el verbo (a para la 1ª, e para la 2ª, i para la 3ª).
- Desinencias verbales: Son las terminaciones que se añaden a la raíz para informar sobre la persona, el número, el tiempo, el modo y el aspecto.
Las tres conjugaciones
En castellano, todos los verbos se agrupan en tres modelos de flexión según la terminación de su infinitivo:
- Primera conjugación: Verbos terminados en -ar (saltar, pensar, estudiar).
- Segunda conjugación: Verbos terminados en -er (comer, beber, leer).
- Tercera conjugación: Verbos terminados en -ir (vivir, dormir, escribir).


