Fundamentos de la Condición Física y Salud
Evaluación del estado inicial
Antes de comenzar cualquier programa de entrenamiento, es imperativo conocer nuestro punto de partida. La evaluación inicial actúa como una "fotografía" de nuestro estado de salud actual para evitar riesgos innecesarios.
- Cuestionario PAR-Q: Es una herramienta de cribado internacional que consta de 7 preguntas básicas sobre salud cardiovascular y articular. Si una persona responde "sí" a alguna de ellas, debe consultar a un médico antes de aumentar su actividad física.
- Índice de Masa Corporal (IMC): Relaciona el peso con la altura mediante la fórmula:
- Nota: Aunque es útil, no distingue entre masa muscular y grasa.
- Valoración de la composición corporal: Se utilizan métodos como la antropometría (pliegues cutáneos) o la bioimpedancia para determinar el porcentaje de grasa corporal y masa magra.
- Pruebas de valoración funcional: Test específicos como el Test de Course-Navette (resistencia) o el Test de Wells (flexibilidad) que nos dan valores numéricos sobre nuestra capacidad física actual.
Capacidades físicas básicas
Son los componentes que determinan la condición física de un individuo y se dividen en:
- Resistencia: Capacidad de mantener un esfuerzo durante el mayor tiempo posible. Puede ser aeróbica (presencia de oxígeno, larga duración) o anaeróbica (deuda de oxígeno, alta intensidad).
- Fuerza: Capacidad de vencer una resistencia externa. Distinguimos entre fuerza máxima (carga máxima en una repetición) y fuerza resistencia (capacidad de mantener la fuerza ante muchas repeticiones).
- Flexibilidad: Capacidad de extensión de las articulaciones. Puede ser estática (sin movimiento) o dinámica (mediante lanzamientos o circunducciones).
- Velocidad: Capacidad de realizar acciones motrices en el mínimo tiempo. Incluye la velocidad de reacción (tiempo de respuesta a un estímulo) y la velocidad de desplazamiento.
Relación entre actividad física y bienestar
El entrenamiento planificado es la mejor herramienta para prevenir las enfermedades hipocinéticas (aquellas derivadas de la falta de movimiento), como la obesidad, la diabetes tipo II y la hipertensión. Además, debemos cuidar la higiene postural durante el ejercicio para evitar lesiones crónicas. A nivel psicológico, el ejercicio libera endorfinas y dopamina, reduciendo los niveles de estrés y ansiedad.


