Dispositivos de monitorización del rendimiento físico
Wearables y sensores de actividad
Los wearables son dispositivos electrónicos que se incorporan en alguna parte de nuestro cuerpo interactuando continuamente con nosotros.
- Acelerómetros y podómetros: Miden el movimiento en los tres ejes del espacio. Un podómetro simple cuenta pasos, mientras que un acelerómetro puede determinar la intensidad del movimiento.
- Pulsómetros:
- Ópticos: Integrados en la muñeca, miden los cambios en el flujo sanguíneo mediante luces LED.
- Bandas de pecho: Miden la actividad eléctrica del corazón (ECG), siendo más precisas para entrenamientos de alta intensidad.
- Relojes inteligentes (Smartwatches): Centralizan toda la información, permitiendo ver en tiempo real la frecuencia cardíaca, las calorías quemadas y la zona de entrenamiento.
Sistemas de posicionamiento global (GPS)
El GPS ha revolucionado los deportes al aire libre y los de equipo.
- Cálculo de distancias y velocidades: Permite saber con exactitud cuántos kilómetros hemos recorrido y a qué ritmo (min/km).
- Mapas de calor: En deportes como el fútbol, los chalecos con GPS registran la posición del jugador. El software genera un "mapa de calor" que muestra las zonas del campo donde el deportista ha pasado más tiempo.
- Seguimiento de rutas: Esencial en senderismo o ciclismo para no perderse y compartir trayectos en plataformas como Wikiloc.
Aplicaciones móviles de entrenamiento
Las apps actúan como un entrenador personal en el bolsillo.
- Registro y diarios: Aplicaciones como Strava o Nike Run Club guardan un histórico de nuestras sesiones.
- Gamificación: El uso de retos (ej. "corre 50km en un mes") y clasificaciones comunitarias aumenta la motivación.
- Sincronización: Los datos se suben a la "nube", permitiendo analizar la evolución a largo plazo desde cualquier dispositivo.


