Introducción a los desplazamientos habituales
La marcha y el caminar natural
Caminar es el desplazamiento más básico que existe. Aunque parezca sencillo, requiere una coordinación perfecta de todo nuestro cuerpo.
- Apoyo talón-punta: Al caminar, primero apoyamos el talón y luego rodamos el pie hasta la punta para impulsarnos.
- Coordinación brazos-piernas: Cuando movemos la pierna derecha, adelantamos el brazo izquierdo. Esto se llama coordinación contralateral.
- Equilibrio postural: Debemos mantener la espalda recta y la mirada al frente para no perder el equilibrio.
La carrera y la velocidad
La carrera es una evolución de la marcha, pero mucho más rápida. La gran diferencia es que en la carrera existe una fase de vuelo (un instante en el que ningún pie toca el suelo).
- Impulso de metatarso: A diferencia de la marcha, al correr apoyamos más la parte delantera del pie (metatarso) para ir más rápido.
- Control de la respiración: Es fundamental aprender a respirar por la nariz y la boca de forma rítmica para no cansarnos rápido.
- El braceo es clave para ganar velocidad y mantener la estabilidad.
Variaciones en la dirección y sentido
No siempre nos movemos hacia adelante. Para ser ágiles, debemos dominar otros sentidos:
- Desplazamiento frontal: Hacia adelante, el más común.
- Desplazamiento hacia atrás: Requiere más cuidado y una buena percepción del espacio que no vemos.
- Cambios de dirección laterales: Movernos de lado sin cruzar las piernas (paso lateral).


