Conocimiento y Segmentos Corporales
Identificación de las partes del cuerpo
Para movernos bien, primero debemos saber qué partes tenemos. Nuestro cuerpo se divide principalmente en tres grandes bloques:
- Cabeza: Donde se encuentran nuestros sentidos principales (vista, oído, olfato, gusto).
- Tronco: La parte central que sostiene todo el cuerpo.
- Extremidades: Los brazos (superiores) y las piernas (inferiores).
Dentro de estas partes, las articulaciones son los "puntos de unión" que permiten el movimiento. Sin ellas, seríamos rígidos como estatuas. Las más importantes que debes conocer son:
- Cuello: Une la cabeza con el tronco.
- Hombros, codos y muñecas: Permiten mover los brazos.
- Cadera, rodillas y tobillos: Permiten mover las piernas.
El cuerpo en reposo y en movimiento
Nuestro cuerpo no se siente igual cuando estamos durmiendo que cuando estamos corriendo en el patio.
- Postura estática: Es cuando mantenemos el cuerpo quieto (sentados, de pie sin movernos). Aquí trabajamos el control tónico, que es la tensión ligera que tienen nuestros músculos para no desplomarnos.
- Movimiento segmentario: Ocurre cuando movemos solo una parte del cuerpo (por ejemplo, saludar con la mano) mientras el resto permanece quieto.
- Sensaciones internas: Es aprender a escuchar nuestro corazón cuando late rápido o sentir cómo se inflan nuestros pulmones.
Representación del propio cuerpo
¿Sabrías dibujarte a ti mismo con todos los detalles? La representación es la capacidad de visualizar nuestra figura.
- Dibujo de la figura humana: Al principio dibujamos "hombres-renacuajo", pero poco a poco añadimos detalles como los dedos, las rodillas y el cuello.
- Reconocimiento en el espejo: Es fundamental para entender nuestra identidad física y ver cómo cambian nuestras expresiones.
- Imagen mental: Es la capacidad de cerrar los ojos y saber exactamente dónde está nuestra mano derecha sin tener que verla.


