Fundamentos de las Habilidades Motrices Individuales
Clasificación de los deportes individuales
Podemos clasificar estos deportes principalmente según el entorno en el que se desarrollan:
- Deportes psicomotrices (Entorno estable): Son aquellos en los que el medio no cambia y el deportista sabe exactamente qué debe hacer. Ejemplo: Salto de altura o natación en piscina. El objetivo es alcanzar la máxima eficacia técnica.
- Deportes en entorno variable: El medio cambia y el deportista debe adaptarse. Ejemplo: Esquí, surf o carrera de orientación en el bosque.
El objetivo principal suele ser la superación personal, ya sea intentando batir un récord (tiempo, distancia, peso) o logrando la ejecución perfecta de una coreografía.
Capacidades físicas básicas implicadas
Para ejecutar correctamente las habilidades motrices, necesitamos una base física sólida:
- Resistencia aeróbica: Fundamental para mantener el esfuerzo durante periodos prolongados (carreras de fondo, travesías a nado).
- Flexibilidad dinámica: Permite realizar movimientos con gran amplitud articular, reduciendo el riesgo de lesiones.
- Fuerza explosiva y velocidad: Cruciales en disciplinas de corta duración pero alta intensidad, como los lanzamientos o los sprints.
Mecanismos de la acción motriz
Cualquier movimiento deportivo pasa por tres fases críticas:
- Percepción: Recoger información del entorno (distancia a la valla, estado del suelo).
- Toma de decisiones: Elegir la respuesta técnica adecuada (¿cuándo debo iniciar el salto?).
- Ejecución: Realizar el movimiento físico. En el deporte individual, el control del movimiento es vital para no desperdiciar energía.


