Fundamentos de las Capacidades Físicas
Definición y clasificación
Las capacidades físicas básicas son los factores determinantes de la condición física de un individuo, que lo capacitan para la realización de actividades físicas y deportivas. Podemos definirlas como los componentes que determinan nuestro grado de eficacia motriz.
Se clasifican tradicionalmente en cuatro: fuerza, resistencia, velocidad y flexibilidad.
- Capacidades anatómicas: Tienen que ver con la estructura del cuerpo (masa muscular, longitud de las palancas óseas).
- Capacidades fisiológicas: Relacionadas con el funcionamiento interno (sistema cardiorrespiratorio, procesos metabólicos).
Es fundamental entender que existe una relación directa entre salud y rendimiento físico. Mientras que un atleta busca el rendimiento máximo, en 2º de ESO nuestro objetivo es la salud: tener un cuerpo funcional que nos permita realizar las tareas diarias sin fatiga y prevenir enfermedades.
Factores que influyen en el desarrollo
El desarrollo de estas capacidades no es lineal y depende de varios factores:
- La edad y el crecimiento: En la adolescencia, el cuerpo experimenta cambios hormonales (especialmente el aumento de testosterona y hormona del crecimiento) que facilitan la ganancia de fuerza. Sin embargo, el crecimiento rápido de los huesos puede provocar una pérdida temporal de flexibilidad.
- El factor genético: Heredamos una predisposición (por ejemplo, el tipo de fibras musculares), pero el entrenamiento es el que permite alcanzar nuestro máximo potencial.
- Hábitos de vida saludables: La nutrición adecuada y el descanso son los pilares que permiten que el cuerpo se recupere y mejore tras el ejercicio.
Importancia del calentamiento específico
El calentamiento no es solo "moverse un poco". Su función es preparar al cuerpo para un esfuerzo mayor.
- Activación muscular: Aumenta la temperatura interna del músculo, lo que lo hace más elástico y eficiente.
- Prevención de lesiones: Lubrica las articulaciones mediante la segregación de líquido sinovial.
- Aumento progresivo: Se debe empezar con movilidad general para terminar con gestos similares a la actividad principal, aumentando la intensidad de forma gradual.


