Fundamentos de la Expresión Corporal y el Lenguaje No Verbal
El cuerpo como instrumento de comunicación
Para ser buenos comunicadores corporales, primero debemos desarrollar la conciencia corporal. Esto implica conocer nuestras posibilidades de movimiento segmentario (mover partes aisladas del cuerpo) y global.
- El gesto y la postura: Un hombro caído o una mirada fija pueden decir más que mil palabras. La postura es la disposición total del cuerpo, mientras que el gesto suele centrarse en la cara y las manos.
- Transmisión de emociones: El miedo, la alegría o la tristeza se reflejan en la tensión muscular y la apertura del cuerpo.
- Desinhibición: Es fundamental perder el miedo al ridículo para lograr una presencia escénica auténtica.
El espacio y la kinesfera
El espacio es el lugar donde nos movemos. Se divide principalmente en dos conceptos:
- Espacio próximo o kinesfera: Es el espacio que rodea nuestro cuerpo sin desplazarnos, el límite al que llegan nuestras extremidades.
- Espacio total: El área disponible para desplazarnos (el gimnasio, el escenario).
Además, trabajamos en tres niveles espaciales:
- Nivel Alto: Saltos, extensiones, estar de puntillas.
- Nivel Medio: De pie, desplazamientos normales, flexión de rodillas.
- Nivel Bajo: Movimientos en el suelo, gatear, rodar.
Calidades del movimiento
Según Rudolf Laban, el movimiento se define por cuatro factores:
- Peso: Puede ser fuerte (impactos, firmeza) o ligero (suavidad, flotar).
- Tiempo: Movimientos rápidos (súbitos) o lentos (sostenidos).
- Flujo: El movimiento es libre (difícil de detener, como lanzar un brazo) o conducido (controlado y tenso).
- Energía: La cantidad de tensión muscular aplicada para vencer una resistencia.


