La Revolución Americana y el nacimiento de EE.UU.
Orígenes del conflicto y la Declaración de Independencia
El conflicto surgió por el descontento de los colonos ante los impuestos que Gran Bretaña les imponía sin permitirles tener representación en el Parlamento de Londres. El evento detonante fue el Motín del Té (1773) en Boston, donde los colonos arrojaron cargamentos de té al mar como protesta.
La tensión escaló hasta que el 4 de julio de 1776, representantes de las colonias firmaron la Declaración de Independencia, redactada principalmente por Thomas Jefferson. Este documento proclamaba que todos los hombres son creados iguales y poseen derechos inalienables como la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
La Guerra de Independencia y el apoyo internacional
La guerra fue larga y difícil. El ejército colono, liderado por George Washington, tuvo que enfrentarse a la potencia militar británica. Sin embargo, la victoria en la Batalla de Yorktown fue decisiva gracias a la ayuda de España y Francia, que querían debilitar a su rival británico. Finalmente, en 1783 se firmó el Tratado de Versalles, por el cual Gran Bretaña reconoció la independencia de los Estados Unidos.
La Constitución de 1787 y el nuevo Estado
En 1787 se redactó la primera Constitución escrita de la historia, que establecía un sistema político basado en:
- Federalismo: Los estados tenían autonomía para sus asuntos internos, pero dependían de un gobierno central para la defensa y exteriores.
- Separación de poderes: Ejecutivo (Presidente), Legislativo (Congreso) y Judicial (Tribunales).
- República presidencialista: El jefe del Estado es un presidente elegido por los ciudadanos.
- Soberanía popular: El poder emana del pueblo a través del voto.


