Introducción al Romanticismo y su Contexto
El espíritu romántico y el contexto histórico
El Romanticismo no fue solo un movimiento literario, sino una revolución cultural y vital que sacudió Europa en la primera mitad del siglo XIX. Surge como una reacción contra el racionalismo ilustrado del siglo anterior.
- Revolución Industrial y Liberalismo: El auge de la burguesía y las revoluciones liberales fomentaron un clima de cambio. En España, este periodo estuvo marcado por la Guerra de Independencia y el reinado absolutista de Fernando VII, que obligó a muchos intelectuales al exilio.
- Subjetivismo e individualismo: El "yo" pasa a ser el centro del universo. El artista ya no busca la belleza ideal, sino expresar sus propios sentimientos, por oscuros o contradictorios que sean.
- Ansia de libertad y rebeldía: El romántico rechaza cualquier norma (social, moral o artística). Se siente un "genio creador" que no debe rendir cuentas a nadie.
- El choque con la realidad: Esta búsqueda de libertad absoluta suele terminar en frustración al chocar con una sociedad materialista. Este desengaño lleva a menudo al aislamiento o incluso al suicidio.
Características estéticas del movimiento
La estética romántica es opuesta a la armonía neoclásica. Se busca lo sublime, aquello que sobrecoge y asusta a la vez.
- Exaltación del yo: La literatura se convierte en una confesión íntima.
- Naturaleza dinámica y lúgubre: El paisaje refleja el estado de ánimo del autor. Aparecen tormentas, mares bravíos, cementerios, ruinas y noches estrelladas.
- Nacionalismo y vuelta al pasado: Se idealiza la Edad Media como cuna de las naciones. Se recuperan romances, leyendas y tradiciones populares.
- Irracionalismo y misterio: Interés por lo sobrenatural, los sueños, la locura y la muerte.
El Romanticismo en España
En España, el movimiento entró con retraso debido a la situación política.
- Llegada tardía: Mientras en Europa triunfaba hacia 1800, en España el hito fundacional es el estreno de Don Álvaro o la fuerza del sino en 1835.
- Influencia de los exiliados: Los intelectuales que huyeron de Fernando VII a Londres o París regresaron a la muerte del rey (1833) cargados de ideas románticas europeas.
- Romanticismo tradicional vs. liberal: Coexistieron dos tendencias: una conservadora que buscaba restaurar los valores cristianos y caballerescos (Zorrilla) y otra liberal y revolucionaria (Espronceda, Larra).
- El papel de la prensa: Los periódicos fueron el principal vehículo de difusión de las nuevas ideas a través de artículos y folletines.


